Enea Bastianini obtiene con Ducati la victoria en el Gran Premio de Francia.
• La marca de Borgo Panigale se quedó con las dos primeras posiciones de la séptima
fecha del año, ya que el vencedor Enea Bastianini, con la Desmosedici del Gresini Racing,
fue escoltado por Jack Miller, piloto de la escuadra Ducati Lenovo Team .
En un fin de semana de situaciones cambiantes, Enea Bastianini logró la tercera victoria del año con la DesmosediciGP del equipo Gresini Racing y consiguió el cuarto éxito para Ducati en las siete fechas que se llevan disputadas del presente calendario.
El piloto italiano había sido el más rápido el viernes, pero un par de caídas durante las sesiones del sábado, sumadas a algunos inconvenientes técnicos, no le permitieron aprovechar todo el potencial de su máquina en la jornada previa.
Sin embargo, ni bien se apagó el semáforo en el trazado Bugatti de Le Mans, “Bestia” saltó a las primeras colocaciones y fue activo protagonista en la lucha por la punta.
Luego de mantener un ritmo parejo en las primeras vueltas, por detrás de la dupla del equipo oficial Ducati Lenovo Team (Francesco Bagnaia y Jack Miller), Bastianini comenzó a exigir su marcha a partir de la segunda mitad de competencia y avanzó los lugares necesarios para llegar a la vanguardia.
Con su triunfo, Enea Bastianini, se mantiene en la tercera colocación de la tabla de posiciones, a 8 unidades del líder provisional, al mismo tiempo que sigue siendo el mejor piloto entre los participantes independientes. De parte del Gresini Racing Team, el equipo lidera la tabla de escuadras satélites; en tanto que Ducati sigue en la delantera dentro de la Copa de Constructores.
Escolta de Bastianini fue Jack Miller, autor de una competencia conservadora y manteniendo un ritmo parejo a la espera de la bandera de cuadros. Mala fortuna en cambio para el autor de la Pole Position, Francesco Bagnaia, ya que luego de liderar gran parte de la competencia, y una vez que había sido superado por Bastianini, sufrió una caída que lo dejó sin posibilidades de sumar puntos.
BagnaiaJohann ZarcoJack Miller
Dentro de los que obtuvieron unidades para el campeonato, Johann Zarco culminó quinto con la Ducati del Pramac Racing luego de partir desde la novena colocación a raíz de una penalización; Luca Marini fue noveno con una de las máquinas del Mooney VR46 Racing Team; su compañero Marco Bezzecchi fue duodécimo, y el segundo piloto del Gresini Racing, Fabio De Giannantonio, terminó un puesto más atrás.
Al igual que Bagnaia, la cita francesa dejó un sabor amargo en Jorge Martín, ya que fue protagonista de una caída con la Desmosedici del Pramac Racing mientras intentaba progresar en el pelotón
Enea Bastianini (#23 Gresini Racing) – Puesto 1 “La victoria fue para mí una sorpresa, pero demuestra el excelente trabajo que realiza toda la escuadra. No fue un fin de semana sencillo, hice trabajar a mis mecánicos al máximo, por eso el resultado en pista nos pertenece a todos. Fue importante esperar el momento justo para atacar y lograr una victoria fundamental que nos mantiene expectantes en el campeonato”.
Jack Miller (#43 Ducati Lenovo Team) – Puesto 2 “Al largar con un compuesto de neumático más blando sabía que debía realizar una carrera conservadora y no exigir mucho el ritmo. A pesar que por momentos me acercaba a ‘Pecco’ y a Enea, ellos tenían un poco más de velocidad. Este segundo puesto me permite trepar muchas posiciones en el campeonato, por lo que debemos seguir así y comenzar a pensar en la próxima competencia”.
Se preparaba MotoGP para una pretemporada de lo más animado en lo que se refiere a la ‘silly season’. Con la inmensa mayoría de pilotos terminando contrato a finales de este 2026 y el nuevo reglamento técnico en el horizonte de 2027, todo estaba servido para llegar al GP inaugural de Tailandia con un buen puñado de fichajes confirmados.
Y así parecía ser cuando Aprilia anunció la renovación de Marco Bezzecchi hasta 2028, allá por el lejano mes de febrero. Desde entonces, el número de comunicados oficiales sobre fichajes y renovaciones asciende exactamente a cero. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos meses ha tenido lugar un constante goteo de confirmaciones oficiosas sobre movimientos de la más diversa índole, especialmente desde los compañeros de Diario As y Motorsport.
Lo que sucede no es ningún secreto: los cinco constructores que conforman la categoría (Honda, Yamaha, Ducati, Aprilia y KTM) terminan también su contrato con el campeonato en este 2026, y se están haciendo fuertes para negociar una mejoría en las condiciones de cara al contrato que les vinculará a MotoGP durante el próximo lustro: de 2027 a 2031.
Como medida de presión, han acordado dejar en borradores los comunicados de los movimientos de cara al próximo curso. No está claro si Aprilia se saltó ese acuerdo o si lo alcanzaron tras el anuncio de la renovación de Bezzecchi, pero sí es evidente que hay un bloqueo organizado desde entonces. Y ya van más de dos meses.
Todo esto ha generado una situación un tanto surrealista: prácticamente todo el mundo sabe ya que Pedro Acosta se unirá a Marc Márquez en Ducati, que Fabio Quartararo vestirá los colores de Honda y Jorge Martín los de Yamaha, que Pecco Bagnaia ha firmado cuatro años con Aprilia o que Álex Márquez pondrá rumbo a KTM.
Marc Márquez y Pedro Acosta durante el duelo al sprint en el pasado GP de Tailandia.
También es ya evidente que Ducati recolocará a Fermín Aldeguer en el VR46, que HRC ha atado a David Alonso y que Dani Holgado saltará con Gresini, donde todo apunta que volverá Enea Bastianini. También se entiende que Trackhouse seguirá con Ai Ogura y Raúl Fernández, y coge cada vez más fuerza el rumor de que Tech3 dejará KTM por Honda, lo que permitirá al ala dorada poner seis motos en parrilla e intentar retener a Joan Mir y Luca Marini, que también ha sonado para Yamaha.
Si asumimos también que Fabio Di Giannantonio seguirá en VR46 y que Johann Zarco, Diogo Moreira y Toprak Razgatlioglu tienen contrato en vigor (aunque estos dos últimos podrían moverse de equipo dentro de la fábrica), la parrilla de MotoGP 2027 parece completamente cerrada a falta de dos asientos en Yamaha, donde además Izan Guevara suena fuerte para el Pramac.
Y, sin embargo, solamente Bezzecchi y Zarco están oficialmente confirmados en marca y equipo; generándose así una surrealista paradoja: el goteo de noticias ha ido llenando de agua el mercado de MotoGP, pero el bloqueo de las marcas está actuando a modo de dique, convirtiendo la ‘silly season’ en un pantano a punto de desbordar. Cuando se abran las compuertas, se prevé una cascada de comunicados.
En fin, de momento esto es lo que hay. Es bastante probable que acaben bailando algunos nombres, pero todo hace pensar que la parrilla de MotoGP 2027 será algo muy parecido a esto:
Marco Bezzecchi está de dulce los domingos. Cada carrera empieza con la incertidumbre sobre si será capaz de prolongar sus dos rachas históricas y termina con un fiestón por todo lo alto en el box del Aprilia Racing, donde ya se han acostumbrado no solo a las victorias, sino también a los dobletes con Jorge Martín. Lo hicieron en Brasil y han repetido en Estados Unidos.
Cinco victorias consecutivas es un hito que el siglo XXI tenía reservado solo a sus dos grandes iconos: Valentino Rossi y Marc Márquez. Hasta que Marco Bezzecchi, con su aspecto desenfadado, se ha colado en una mesa a la que no parecía estar invitado, se ha sentado a comer y no piensa parar hasta haber devorado la guinda final de la tarta: el título.
Cinco victorias en las que ha liderado de principio a fin, pulverizando el récord de vueltas lideradas que Jorge Lorenzo (desde que se tienen registros fehacientes de vueltas lideradas) ostentaba desde el curso 2015. Un récord que parecía a salvo cuando ‘Bez’ fue sancionado con dos puestos en parrilla por rodar lento en la trazada durante la Q2, lo que le relegaba a la cuarta posición.
Marco Bezzecchi ha arrasado en Estados Unidos y suma cinco victorias seguidas
Pero no. Su fantástica salida le hizo recuperar esas dos posiciones, y un pequeño error de Pedro Acosta -con el que llegó a tocarse bordeando el desastre- le abrió las puertas de un liderato que ya no soltaría hasta la mismísima línea de meta. Como una semana atrás en Goiania, un mes atrás en Buriram o el pasado noviembre en el Ricardo Tormo y en el Algarve.
La sensación es que da igual lo que suceda en qualy o la primera vuelta. De alguna forma, en el primer paso por meta, el primer número en aparecer va a ser el 72. Exactamente el mismo que la cruza también en primer lugar 40 minutos después junto a la bandera a cuadros.
Y, sin embargo, Marco Bezzecchi no está totalmente feliz ni satisfecho. No lo estuvo en Tailandia, no lo estuvo en Brasil y tampoco en Estados Unidos.
Marco Bezzecchi en el podio del GP de Estados Unidos de MotoGP 2026
El motivo está en los Sprint. Esa carrera corta -cuya duración es un tercio de la dominical-, implementada hace tres años en MotoGP, está trayendo de cabeza al líder de Aprilia.
Dos caídas y un cuarto puesto que suponen un déficit de una treintena de puntos, lo que hace que su tiranía dominicalno se haya visto traducida en un holgado liderato: apenas cuatro puntos sobre Jorge Martín, 21 respecto a Pedro Acosta y ‘solo’ 36 respecto a un Marc Márquez al que le ha pasado casi de todo.
Unas diferencias demasiado exiguas para su dominio en la carrera tradicional, que están dejando un poso agridulce en el paladar de un Marco Bezzecchi que sabe que inmaculada racha dominical no durará siempre y que, si quiere que su impresionante dominio se traduzca en ver su nombre en la placa del trofeo de MotoGP, no puede dejar escapar tantos puntos por el camino y que debe empezar a sumar 37 puntos por gran premio.