Se hizo esperar pero finalmente llegó. La renovación de Valentino Rossi con Yamaha y el acuerdo del italiano con el Petronas SRT para la temporada 2021 se hizo oficial y Yamaha Motor Corporate dio a conocer la noticia de la jornada, destacando nuevamente que si bien el italiano será parte de una estructura satélite el próximo año, tendrá apoyo de fábrica y una moto «oficial».
«Estamos encantados de que Valentino se quede en MotoGP un año más, y estamos seguros de que los aficionados a este deporte sienten lo mismo. Una parte sustancial de la base de fans de MotoGP habrá crecido con Valentino y lo habrá seguido a lo largo de su carrera. Esta temporada actual y última con el Factory Yamaha Team es la 25ª en el Campeonato del Mundo de carreras de Motociclismo Grand Prix y su 15º año con Yamaha. Al principio le aseguramos a Valentino que, si se quedaba en MotoGP en 2021, Yamaha seguiría brindándole todo su apoyo y una Factory YZR-M1. Al final, esto es exactamente lo que decidió hacer. Anteriormente dije que esta temporada de MotoGP influenciada por Covid-19 no sería el año apropiado para que un piloto tan legendario cerrara su carrera. Valentino siempre ha sido tan popular entre los fanáticos de todo el mundo, por lo que es genial que haya decidido continuar por al menos otra temporada. Con suerte, los fanáticos podrán volver a las pistas el próximo año para saborear ver al GOAT en acción nuevamente. Me gustaría agradecer a la dirección del PETRONAS Yamaha Sepang Racing Team por su entusiasmo y plena colaboración para dar la bienvenida a Valentino a su equipo. Todavía son un equipo bastante ‘joven’, pero son muy profesionales y serios contendientes para ganar carreras y figura en la cima de la clasificación del campeonato, por lo que estamos seguros de que Valentino se sentirá cómodo y podrá rendir a su mejor nivel«, dijo Lin Jarvis, director de Yamaha Moto Racing.
El comunicado de Yamaha Motor Co. tras el acuerdo Rossi-Petronas::
«Yamaha Motor Co., Ltd. se complace en anunciar que ha firmado un acuerdo de renovación por un año con la leyenda de las carreras de Grand Prix, Valentino Rossi. Los aficionados de todo el mundo estarán encantados de saber que el nueve veces Campeón del Mundo participará en el Campeonato del Mundo de MotoGP de 2021 como piloto de Yamaha Factory totalmente respaldado por el equipo PETRONAS Yamaha Sepang Racing.
Debido al brote global de Covid-19, Rossi se vio obligado a declarar su intención futura de continuar como piloto de MotoGP antes de competir en una sola carrera de MotoGP 2020. Sin embargo, habiendo completado siete fines de semana de GP desde entonces, el técnico de 41 años está seguro de que tomó la decisión correcta. Se reunió con su amada YZR-M1 mostrando un ritmo competitivo y le queda mucha pelea.
El equipo Yamaha Factory Racing MotoGP quiere agradecer a Rossi su continua contribución y esfuerzo. Actualmente compiten juntos en su decimoquinta temporada de MotoGP, hasta la fecha han asegurado 4 títulos mundiales, 142 podios, 56 victorias y compitieron en 250 carreras.
Rossi puede estar seguro del apoyo total del equipo durante el resto del campeonato 2020. Todos están completamente enfocados en completar esta temporada con una nota alta, mientras el equipo continúa presionando por los tres títulos del Campeonato Mundial».
Se preparaba MotoGP para una pretemporada de lo más animado en lo que se refiere a la ‘silly season’. Con la inmensa mayoría de pilotos terminando contrato a finales de este 2026 y el nuevo reglamento técnico en el horizonte de 2027, todo estaba servido para llegar al GP inaugural de Tailandia con un buen puñado de fichajes confirmados.
Y así parecía ser cuando Aprilia anunció la renovación de Marco Bezzecchi hasta 2028, allá por el lejano mes de febrero. Desde entonces, el número de comunicados oficiales sobre fichajes y renovaciones asciende exactamente a cero. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos meses ha tenido lugar un constante goteo de confirmaciones oficiosas sobre movimientos de la más diversa índole, especialmente desde los compañeros de Diario As y Motorsport.
Lo que sucede no es ningún secreto: los cinco constructores que conforman la categoría (Honda, Yamaha, Ducati, Aprilia y KTM) terminan también su contrato con el campeonato en este 2026, y se están haciendo fuertes para negociar una mejoría en las condiciones de cara al contrato que les vinculará a MotoGP durante el próximo lustro: de 2027 a 2031.
Como medida de presión, han acordado dejar en borradores los comunicados de los movimientos de cara al próximo curso. No está claro si Aprilia se saltó ese acuerdo o si lo alcanzaron tras el anuncio de la renovación de Bezzecchi, pero sí es evidente que hay un bloqueo organizado desde entonces. Y ya van más de dos meses.
Todo esto ha generado una situación un tanto surrealista: prácticamente todo el mundo sabe ya que Pedro Acosta se unirá a Marc Márquez en Ducati, que Fabio Quartararo vestirá los colores de Honda y Jorge Martín los de Yamaha, que Pecco Bagnaia ha firmado cuatro años con Aprilia o que Álex Márquez pondrá rumbo a KTM.
Marc Márquez y Pedro Acosta durante el duelo al sprint en el pasado GP de Tailandia.
También es ya evidente que Ducati recolocará a Fermín Aldeguer en el VR46, que HRC ha atado a David Alonso y que Dani Holgado saltará con Gresini, donde todo apunta que volverá Enea Bastianini. También se entiende que Trackhouse seguirá con Ai Ogura y Raúl Fernández, y coge cada vez más fuerza el rumor de que Tech3 dejará KTM por Honda, lo que permitirá al ala dorada poner seis motos en parrilla e intentar retener a Joan Mir y Luca Marini, que también ha sonado para Yamaha.
Si asumimos también que Fabio Di Giannantonio seguirá en VR46 y que Johann Zarco, Diogo Moreira y Toprak Razgatlioglu tienen contrato en vigor (aunque estos dos últimos podrían moverse de equipo dentro de la fábrica), la parrilla de MotoGP 2027 parece completamente cerrada a falta de dos asientos en Yamaha, donde además Izan Guevara suena fuerte para el Pramac.
Y, sin embargo, solamente Bezzecchi y Zarco están oficialmente confirmados en marca y equipo; generándose así una surrealista paradoja: el goteo de noticias ha ido llenando de agua el mercado de MotoGP, pero el bloqueo de las marcas está actuando a modo de dique, convirtiendo la ‘silly season’ en un pantano a punto de desbordar. Cuando se abran las compuertas, se prevé una cascada de comunicados.
En fin, de momento esto es lo que hay. Es bastante probable que acaben bailando algunos nombres, pero todo hace pensar que la parrilla de MotoGP 2027 será algo muy parecido a esto:
Marco Bezzecchi está de dulce los domingos. Cada carrera empieza con la incertidumbre sobre si será capaz de prolongar sus dos rachas históricas y termina con un fiestón por todo lo alto en el box del Aprilia Racing, donde ya se han acostumbrado no solo a las victorias, sino también a los dobletes con Jorge Martín. Lo hicieron en Brasil y han repetido en Estados Unidos.
Cinco victorias consecutivas es un hito que el siglo XXI tenía reservado solo a sus dos grandes iconos: Valentino Rossi y Marc Márquez. Hasta que Marco Bezzecchi, con su aspecto desenfadado, se ha colado en una mesa a la que no parecía estar invitado, se ha sentado a comer y no piensa parar hasta haber devorado la guinda final de la tarta: el título.
Cinco victorias en las que ha liderado de principio a fin, pulverizando el récord de vueltas lideradas que Jorge Lorenzo (desde que se tienen registros fehacientes de vueltas lideradas) ostentaba desde el curso 2015. Un récord que parecía a salvo cuando ‘Bez’ fue sancionado con dos puestos en parrilla por rodar lento en la trazada durante la Q2, lo que le relegaba a la cuarta posición.
Marco Bezzecchi ha arrasado en Estados Unidos y suma cinco victorias seguidas
Pero no. Su fantástica salida le hizo recuperar esas dos posiciones, y un pequeño error de Pedro Acosta -con el que llegó a tocarse bordeando el desastre- le abrió las puertas de un liderato que ya no soltaría hasta la mismísima línea de meta. Como una semana atrás en Goiania, un mes atrás en Buriram o el pasado noviembre en el Ricardo Tormo y en el Algarve.
La sensación es que da igual lo que suceda en qualy o la primera vuelta. De alguna forma, en el primer paso por meta, el primer número en aparecer va a ser el 72. Exactamente el mismo que la cruza también en primer lugar 40 minutos después junto a la bandera a cuadros.
Y, sin embargo, Marco Bezzecchi no está totalmente feliz ni satisfecho. No lo estuvo en Tailandia, no lo estuvo en Brasil y tampoco en Estados Unidos.
Marco Bezzecchi en el podio del GP de Estados Unidos de MotoGP 2026
El motivo está en los Sprint. Esa carrera corta -cuya duración es un tercio de la dominical-, implementada hace tres años en MotoGP, está trayendo de cabeza al líder de Aprilia.
Dos caídas y un cuarto puesto que suponen un déficit de una treintena de puntos, lo que hace que su tiranía dominicalno se haya visto traducida en un holgado liderato: apenas cuatro puntos sobre Jorge Martín, 21 respecto a Pedro Acosta y ‘solo’ 36 respecto a un Marc Márquez al que le ha pasado casi de todo.
Unas diferencias demasiado exiguas para su dominio en la carrera tradicional, que están dejando un poso agridulce en el paladar de un Marco Bezzecchi que sabe que inmaculada racha dominical no durará siempre y que, si quiere que su impresionante dominio se traduzca en ver su nombre en la placa del trofeo de MotoGP, no puede dejar escapar tantos puntos por el camino y que debe empezar a sumar 37 puntos por gran premio.
El regreso del Gran Premio de Brasil, después de 22 años, terminó siendo una mezcla incómoda entre espectáculo global y organización fallida. El Autódromo Internacional de Goiânia expuso sus debilidades desde el inicio: un socavón en plena recta principal retrasó la carrera más de una hora y obligó a reparaciones de emergencia, mientras que el deterioro del asfalto en la zona rápida entre las curvas 11 y 12 puso en duda la continuidad del evento.
“Algunos atribuyeron el socavón a las fuertes lluvias, pero la temporada de lluvias en Goainia se extiende de octubre a abril. En otras palabras, las fuertes lluvias en esta época del año son lo habitual, no la excepción. Además, un circuito de carreras no debería derrumbarse así. Fin de la historia”, citó Mat Oxley en su columna post Gran Premio.
La decisión de acortar la carrera de 31 a 23 vueltas dejó en evidencia que el fin de semana se había convertido en un ejercicio de supervivencia más que en una cita de élite.
“Fue una decisión de último minuto sin precedentes: los equipos y pilotos fueron informados solo después de haberse reunido en la parrilla de salida. Dos días de minucioso trabajo de preparación, esfumados así como así. Pilotos y equipos se sintieron profundamente defraudados, así que ¿quién tuvo la culpa? El informe geotécnico, obligatorio para todas las construcciones de circuitos, debería haber advertido sobre el riesgo de hundimiento del terreno. Además, la mezcla de asfalto debería haber sido lo suficientemente buena como para durar al menos un fin de semana. MotoGP falló en ambos aspectos”, continuó analizando y estableciendo su crítica el columnista británico de MotorSport (a quien nos sumamos por completo).
En medio de ese caos, Aprilia encontró la forma de brillar. Marco Bezzecchi transformó un viernes complicado en una actuación impecable el domingo, liderando de principio a fin para lograr su primera victoria en Brasil y su cuarta consecutiva.
El italiano no solo igualó rachas históricas de Valentino Rossi (2005: Jerez, Le Mans, Mugello, Catalunya), Marc Márquez (2014: Qatar, Austin, Argentina, Jerez), Jorge Lorenzo (2015: Jerez, Le Mans, Mugello, Catalunya) y Pecco Bagnaia (2022: Assen, Silverstone, Red Bull Ring, Misano), sino que además se convirtió en el primer piloto de Aprilia en alcanzar cinco triunfos en la categoría reina. Jorge Martín completó el 1-2 y regresó al podio tras 490 días, consolidando un momento deportivo que la marca de Noale no había vivido jamás.
Detrás de ellos, Fabio Di Giannantonio y Marc Márquez protagonizaron una de las batallas más intensas del fin de semana, condicionada por un asfalto que castigaba a todos por igual. La pista rota, las piedras sueltas y la incertidumbre constante fueron parte del menú de un Gran Premio que abrió más interrogantes que certezas sobre la preparación del circuito y la responsabilidad de MotoGP en la supervisión técnica.
Pero si algo quedó claro en Goiânia es que la Aprilia RS-GP atraviesa un estado de forma excepcional. Con diez victorias en MotoGP, cuatro consecutivas y dos pilotos liderando el campeonato, Aprilia sale de Brasil fortalecida mientras el resto del paddock mira hacia COTA con una duda inevitable: ¿seguirá este dominio cuando Michelin cambie el neumático trasero? Y, del otro lado, ¿podrá Márquez recuperar terreno en uno de sus circuitos predilectos?
Párrafo aparte para los pilotos argentinos: tanto Valentín Perrone (KTM Tech3) como Marco Morelli (Aspar Team) fueron protagonistas en Moto3. Ambos pelearon por la pole el sábado, concretaron un inédito 1-2 en carrera el domingo y finalmente batallaron por posiciones de podio. Al caer la bandera de cuadros, Morelli fue tercero y Perrone séptimo.
Brasil dejó caos, polémica y un circuito bajo la lupa. Pero también dejó una certeza imposible de ignorar: Aprilia atraviesa el punto más alto de su historia en MotoGP.
¿Hay un nuevo orden en el Campeonato del Mundo?
Este fin de semana, en COTA, nos sacaremos esa duda…