El simulador del ex campeón mundial Álex Crivillé permite a los pilotos de MotoGP mantener la agilidad y las sensaciones sobre la moto.
Los pilotos de MotoGP esperan impacientes el arranque de la temporada, pero mientras tanto no descuidan su forma física con entrenamientos adaptados a las circunstancias. Al no poder entrenar sobre dos ruedas en el exterior, algunos como Valentino Rossi y sus pilotos de la VR46 Riders Academy sí pueden disfrutar de la moto sin moverse de casa y alcanzar velocidades cercanas a los 300 km/h gracias al simulador CKU-28 Sport Fitness de Álex Crivillé.
Gracias a este invento tecnológico, los pilotos de MotoGP pueden mantener la agilidad y las sensaciones sobre la moto disfrutando del pilotaje en todos los circuitos del calendario mundialista y alcanzado un grado de inclinación del 60%.
El simulador permite completar la forma física, trabajando brazos, piernas y adoptando las mismas posiciones que sobre una moto, así como entrenar la parte visual según explica el ex piloto español.
¿Cómo afecta el parón actual al plan de entrenamiento de un piloto de MotoGP?
«Cada piloto es un mundo, pero ahora todos deben adaptarse a la situación actual y optimizar al máximo todas sus herramientas de trabajo para poder continuar con un estado de forma óptimo en estos días. Lo más importante para un piloto es seguir con la motivación al máximo. Cada uno, tiene sus estrategias y su forma de encarar la situación para sacarle el mejor partido».
La moto es una parte muy importante en el entrenamiento habitual de un piloto de MotoGP. ¿Cómo se soluciona este aspecto ante la coyuntura actual?
«Esta es la parte más complicada, ya que la mayoría entrena a diario con moto de cross o supermotard. La falta de acción les puede afectar un poco, aunque muchos trabajan diferentes aspectos importantes como puede ser la agilidad a través de diferentes ejercicios planificados por sus entrenadores personales. Estos, actualmente, se están convirtiendo en una pieza clave de su propia ‘puesta a punto’».
Hace unos años ideaste un simulador que, actualmente, es utilizado por muchos de los pilotos de MotoGP, entre los que se encuentran Valentino Rossi y todos los componentes de la VR46 Riders Academy.
«Sí, todos los pilotos de la VR46 Riders Academy trabajan desde hace tiempo con dos simuladores nuestros; además de otros pilotos de MotoGP. El simulador incluye una pantalla con imágenes reales de todos los circuitos del calendario del Campeonato del Mundo de MotoGP para que, además de la parte física, puedan trabajar la parte visual».
¿Cuáles son las soluciones que el simulador aporta al piloto?
«Uno de los puntos más importantes para un piloto es el hecho de no perder la agilidad sobre la moto y este es, precisamente, uno de los puntos fuertes del simulador. Por otra parte, también permite que el piloto trabaje los brazos y las piernas a través de las mismas posiciones que adoptan encima de la moto a 300 km/h».
Dada la situación que vivimos actualmente, el simulador cobra mucha relevancia.
«Sí, porque es una forma muy útil de entrenar sin moverte de casa a pesar de que la sensación de velocidad que experimentas encima de una MotoGP no tenga nada que ver con la experiencia del simulador. De todas formas, estamos trabajando en diferentes evoluciones para poder conectar el simulador a un juego virtual y así acercarnos, aún más, a la experiencia de montar en moto sin salir de casa».
El italiano Pecco Bagnaia ha firmado un acuerdo por cuatro temporadas con Aprilia Racing para llevar la Aprilia RS-GP, por lo que se convertirá en piloto de la marca de Noale en el Campeonato del Mundo de MotoGP desde la próxima temporada 2027 hasta finales de 2030.
Pecco Bagnaia con Marco Bezzecchi totalmente pegado, MotoGP Silverstone 2023
Por lo tanto, el paso siguiente ha sido el esperado y ya es oficial que Aprilia volverá a tener un dúo totalmente italiano con Pecco Bagnaia acompañando a Marco Bezzecchi, cuya renovación se oficializó a principios de año, antes del mencionado bloqueo de las marcas como posición de fuerza en su negociación con el campeonato.
Para Bagnaia, el paso a Aprilia supone una aventura totalmente nueva, ya que sus ocho temporadas en MotoGP han sido sobre una Ducati, de la que se despidió con un precioso mensaje y con la que ha conseguido dos títulos mundiales de la categoría reina (2022 y 2023), que se añaden al logrado en Moto2 en 2018. Además de los tres títulos, Bagnaia suma 41 victorias, 86 podios y 35 poles entre todas las categorías.
“Michele Colaninno y yo compartimos la misma visión de apoyar a Italia, por eso pensamos en Marco y Pecco juntos para la próxima etapa de Aprilia Racing«, apunta Massimo Rivola, Consejero Delegado de Aprilia Racing, destacando el gran momento que vive el deporte de su país:
«La llegada de Bagnaia confirma el valor del deporte italiano, que en los últimos meses se ha distinguido en el escenario mundial gracias a los logros de Kimi Antonelli en la Fórmula 1, Jannik Sinner en el tenis y Federica Brignone en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán Cortina 2026«, enumera el transalpino, encantado con el fichaje:
«Por eso, dar la bienvenida a Pecco nos llena de orgullo y supone un nuevo impulso para el deporte italiano a nivel internacional. Le daremos una calurosa bienvenida a él y a su familia, ¡pero primero intentaremos vencerle! Contar con un múltiple campeón del mundo es una responsabilidad que estamos deseando asumir”, concluye.
Ducati Corse ha anunciado el fichaje del español Pedro Acostapara las dos próximas temporadas, por lo que el hasta ahora piloto de KTM pasará a llevar una Ducati Desmosedici hasta la temporada 2028 del Campeonato del Mundo de MotoGP como compañero de Marc Márquez.
El piloto de 22 años llegará a la marca de Borgo Panigale después de tres temporadas llevando una KTM, marca a la que ya estaba vinculado desde que se proclamó campeón del mundo de Moto3 como rookie en 2021 con el Red Bull KTM Ajo, equipo en el que continuó en Moto2 llevando una Kalex, siendo también campeón en su segunda temporada.
Su salto a MotoGP llegó en 2024 en las filas del Red Bull GasGas Tech3, donde logró cinco podios, una pole y acabó en la sexta posición final. Al año siguiente saltó al equipo oficial Red Bull KTM Factory Racing, acabando cuarto tras conseguir otros cinco podios más.
Pedro Acosta justo después de proclamarse campeón del mundo de Moto2 2023
Este año ocupa la sexta posición en la general antes de Assen y está siendo, indiscutiblemente, el mejor piloto sobre la KTM RC16; de la que se despedirá en Valencia para poner rumbo a Ducati. Hasta la fecha, acumula 13 podios, 2 poles y 3 vueltas rápidas en MotoGP, además de 16 victorias y 40 podios mundialistas entre todas las categorías.
«Pedro representa el perfil ideal para el futuro del Ducati Lenovo Team. Tras la confirmación de Marc, queríamos incorporar al proyecto de desarrollo de la Desmosedici GP a un piloto joven y rápido. Pedro, además de ser un talento indiscutible, ha demostrado una precocidad extraordinaria«, expresa Gigi Dall’Igna, Director General de Ducati Corse.
Pedro Acosta se mete por el interior de Marc Márquez, MotoGP Tailandia 2026
«En poco menos de seis años en el campeonato ha ganado dos títulos en las categorías inferiores y ha logrado actuaciones realmente convincentes en MotoGP. Su llegada al equipo será un estímulo para todos, nos ayudará a crecer y le acompañaremos en su evolución hacia la plena madurez como piloto. Estoy seguro de que, con el apoyo de nuestro equipo y el tiempo adecuado, su contribución permitirá dar un paso más en términos de rendimiento y objetivos«, augura.
“Pedro es sin duda uno de los jóvenes más talentosos del paddock de MotoGP. Tiene solo 22 años y, por tanto, representa a un piloto sobre el que construir otra bonita historia. Siempre nos ha gustado y lo seguimos desde hace tiempo, tanto por lo que ha hecho en pista como por su personalidad directa y desenfadada, que estamos seguros hará que los ducatistas se enamoren de él cuando lo vistamos de rojo«, concuerda Claudio Domenicali, Consejero Delegado de Ducati Motor Holding.
«Creemos que, formando pareja con Marc, representa el complemento ideal para un equipo que, apoyado en su historia y en los resultados logrados en los últimos años, quiere seguir desempeñando un papel absolutamente protagonista también en el futuro y ser fuente de admiración, respeto y apoyo para los aficionados de Ducati en todo el mundo”, concluye.
Las dos victorias seguidas de Marc Márquez y el momento de locura que vivió Marco Bezzecchi el sábado de República Checa dieron un volantazo al curso del campeonato de MotoGP.
Aquello que hace dos semanas parecía casi sentenciado, hoy es completamente distinto, como si el guión de la corona 2026 se hubiera vuelto a escribir.
El mismo Marco Bezzecchi que lideró todas y cada una de las vueltas en los tres Grandes Premios iniciales (Tailandia, Brasil y Estados Unidos), entró en una espiral de locura y frustración que lo expone como el ‘chico malo de la película’ (cuando en realidad no lo es). Entre Hungría y República Checa sumó solo siete puntos: un derrumbe tan brusco como inexplicable.
La furia que explotó en la Sprint Race de Brno venía acumulándose desde la carrera de Balaton Park, cuando su compañero en Aprilia, Jorge Martín, lo saó de pista en la primera curva con aquel increíble ‘strike’. Desde entonces, todo se complicó: entrenamientos a medias, una moto que responde a su estilo, un cuerpo que también quedó tocado, y la sensación de ver cómo las Ducati oficiales le descuentan ventaja en el campeonato.
Ese derrumbe en la campaña 2026 de Bezzecchi coincidió con un inesperado renacimiento de Marc Márquez. Antes de Hungría estaba a 102 puntos del líder; ahora, a falta de 13 carreras, la diferencia es de apenas 40. El campeonato, de golpe, volvió a respirar.
El regreso de Márquez a su mejor nivel tiene algo de fenómeno sobrenatural. En Brno (un circuito que, en teoría, no lo favorecía) llegó agotado después de la Sprint Race, tercero detrás de Pecco Bagnaia y Ai Ogura. Todo indicaba que la carrera larga lo iba a desgastar. Y lo desgastó, pero no lo frenó.
Largó cuarto, cerró la primera vuelta como escolta de Bagnaia y se pegó a su rueda trasera. Cada vez que intentaba acercarse lo suficiente para intentar un sobrepaso, el neumático delantero se recalentaba. Pero llegó un punto en que decidió ignorar esa señal, contuvo la respiración y lo pasó en la curva 4, a cinco vueltas del final. Después, solo quedaba resistir el ataque de Ai Ogura, que venía lanzado.
Ganó, por segunda vez consecutiva y, cuando levantó la visera en la vuelta de honor, pocos notamos que el sufrimiento era evidente: físico y mental; total.
“Me falta fuerza, me falta músculo… pero lo compenso con otra parte del cuerpo”, explicó tras la carrera. “Desde que regresé después de la lesión, mi ritmo cardíaco en carrera es más alto que nunca, pero en casa es más bajo que nunca. Estoy compensando con otras partes del cuerpo lo que me falta en el brazo derecho”.
Pero lo más asombroso es lo que relató a continuación: “Hace un mes y medio estaba en un hospital, a más de cien puntos del líder. Hoy, no se cómo, pero estoy a cuarenta. Estamos en carrera”, agregó. Y lo dijo con esa mezcla de serenidad y amenaza que solo él maneja.
En Assen, un circuito que siempre le exige más de la cuenta, deberá resistir para luego desembarcar en Sachsenring, territorio amigo por excelencia. Después del receso de verano, promete “volver con fuerza”. Una sentencia, por sí sola, que debería inquietar a más de uno. Porque Márquez quizás este en un 85 o un 90% de su forma; y aun así ganó tres de las últimas cuatro carreras (un Sprint y dos Grandes Premios). Con él, lo extraordinario empieza a parecer rutina, y ese es el verdadero peligro que ven sus rivales.
Más adelante tocaremos el tema de Bezzecchi, la piña y una sanción que muchos consideraron exagerada. Ahora, les dejamos un par de cuestiones: ¿Volverá Aprilia en Assen? Es probable. ¿Recuerdan la persecución de Bezzecchi a Márquez del año pasado? Es un anticipo de lo que podríamos ver. ¿Tendrá Márquez dificultades? En teoría, sí: Assen es rápido, físico, implacable con el error.
No es un lugar para arriesgar cuando no se está al 100%. Aunque, pensándolo bien… se trata de Marc Márquez, ¿no?