Pese a tratarse de una importante cantera para el motociclismo español, ningún piloto local quedó adelante en los libres del viernes para el GP de Catalunya.
España cuenta con 28 pilotos estables en las plantillas de las tres clases mundialistas, 11 son nacidos en Catalunya y, más precisamente, 6 (sobre un total de 9 peninsulares) compiten en MotoGP. Son catalanes: Gabriel Rodrigo, Xavi Artigas y Jeremy Alcoba en Moto3, Albert Arenas y Xavi Vierge en Moto2, así como Maverick Viñales, Alex Rins, los hermanos Márquez (Alex y Marc) y los hermanos Espargaró (Pol y Aleix) en MotoGP.
Sin embargo, para el primer día de actividad del Gran Premio que se desarrolla a escasos kilómetros de Barcelona, ninguno pudo ostentar su identificación regional en lo más alto de las tablas clasificatorias.
En MotoGP, pese a que la Aprilia de Aleix Espargaró sorprendió a todos con el mejor tiempo de la mañana (a su casa en Granolliers se puede llegar caminando desde el circuito), finalmente fue el francés Johann Zarco quien en una fantástica última vuelta colocó al frente a su Ducati del equipo Pramac, aventajando (en una apretada clasificación) al italiano Franco Morbidelli (Yamaha Petronas), a su compatriota Fabio Quartararo (Yamaha Racing), al sudafricano Brad Binder (Red Bull KTM) y al también italiano Francesco Bagnaia (Ducati Team) en los primeros cinco lugares. Recién hay que llegar al sexto clasificado para encontrar al primer local, Maverick Viñales, en una jornada de tiempos muy parejos, ya que los 16 primeros están encerrados en menos de un segundo.
Aleix Espargaró quedó finalmente noveno, Marc Márquez fue décimo quinto y Valentino Rossi (que había prometido pelear por la vanguardia en Barcelona) quedó en el puesto 19.
La tarde de Moto2 se caracterizó por contar con muchas caídas de los principales candidatos, como la de Augusto Fernández (que había sido el más rápido en la tanda matutina). Finalmente fue su “tocayo de apellido”, Raúl Fernández, quien se quedó con el mejor registro global; un piloto que, a pesar de ser español, es 100% madrileño y por lo tanto no cuadra entre los locales. Fernández aventajó en el Top5 de la general al británico Sam Lowes, al australiano y líder provisional Remy Gardner, al italiano Marco Bezzecchi, y (aquí sí) al catalán y local (nacido en Barcelona) Xavi Vierge.
Una excepción que “condiciona” en este caso la regla para el análisis del viernes es la de Gabriel Rodrigo, barcelonés y catalán hasta la médula, pero que participa en el mundial de Moto3 con licencia argentina (porque sus padres nacieron en nuestro país y él cuenta con doble ciudadanía) y por lo tanto es la enseña albiceleste la que figura al tope del clasificador. Rodrigo, que viene de hacer podio en Mugello, quedó en la sumatoria general por delante del sudafricano Darryn Binder, el italiano Romano Fenati, el mallorquín Izan Guevara y el japonés Ayumu Sasaki. El mejor catalán auténtico fue Jeremy Alcoba (nació en Tortosa) en el sexto lugar, mientras que Sergio García (nacido en Burriana, Valencia) intercambió su primera posición en los libres de la mañana por séptima posición en la general.
Se preparaba MotoGP para una pretemporada de lo más animado en lo que se refiere a la ‘silly season’. Con la inmensa mayoría de pilotos terminando contrato a finales de este 2026 y el nuevo reglamento técnico en el horizonte de 2027, todo estaba servido para llegar al GP inaugural de Tailandia con un buen puñado de fichajes confirmados.
Y así parecía ser cuando Aprilia anunció la renovación de Marco Bezzecchi hasta 2028, allá por el lejano mes de febrero. Desde entonces, el número de comunicados oficiales sobre fichajes y renovaciones asciende exactamente a cero. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos meses ha tenido lugar un constante goteo de confirmaciones oficiosas sobre movimientos de la más diversa índole, especialmente desde los compañeros de Diario As y Motorsport.
Lo que sucede no es ningún secreto: los cinco constructores que conforman la categoría (Honda, Yamaha, Ducati, Aprilia y KTM) terminan también su contrato con el campeonato en este 2026, y se están haciendo fuertes para negociar una mejoría en las condiciones de cara al contrato que les vinculará a MotoGP durante el próximo lustro: de 2027 a 2031.
Como medida de presión, han acordado dejar en borradores los comunicados de los movimientos de cara al próximo curso. No está claro si Aprilia se saltó ese acuerdo o si lo alcanzaron tras el anuncio de la renovación de Bezzecchi, pero sí es evidente que hay un bloqueo organizado desde entonces. Y ya van más de dos meses.
Todo esto ha generado una situación un tanto surrealista: prácticamente todo el mundo sabe ya que Pedro Acosta se unirá a Marc Márquez en Ducati, que Fabio Quartararo vestirá los colores de Honda y Jorge Martín los de Yamaha, que Pecco Bagnaia ha firmado cuatro años con Aprilia o que Álex Márquez pondrá rumbo a KTM.
Marc Márquez y Pedro Acosta durante el duelo al sprint en el pasado GP de Tailandia.
También es ya evidente que Ducati recolocará a Fermín Aldeguer en el VR46, que HRC ha atado a David Alonso y que Dani Holgado saltará con Gresini, donde todo apunta que volverá Enea Bastianini. También se entiende que Trackhouse seguirá con Ai Ogura y Raúl Fernández, y coge cada vez más fuerza el rumor de que Tech3 dejará KTM por Honda, lo que permitirá al ala dorada poner seis motos en parrilla e intentar retener a Joan Mir y Luca Marini, que también ha sonado para Yamaha.
Si asumimos también que Fabio Di Giannantonio seguirá en VR46 y que Johann Zarco, Diogo Moreira y Toprak Razgatlioglu tienen contrato en vigor (aunque estos dos últimos podrían moverse de equipo dentro de la fábrica), la parrilla de MotoGP 2027 parece completamente cerrada a falta de dos asientos en Yamaha, donde además Izan Guevara suena fuerte para el Pramac.
Y, sin embargo, solamente Bezzecchi y Zarco están oficialmente confirmados en marca y equipo; generándose así una surrealista paradoja: el goteo de noticias ha ido llenando de agua el mercado de MotoGP, pero el bloqueo de las marcas está actuando a modo de dique, convirtiendo la ‘silly season’ en un pantano a punto de desbordar. Cuando se abran las compuertas, se prevé una cascada de comunicados.
En fin, de momento esto es lo que hay. Es bastante probable que acaben bailando algunos nombres, pero todo hace pensar que la parrilla de MotoGP 2027 será algo muy parecido a esto:
Marco Bezzecchi está de dulce los domingos. Cada carrera empieza con la incertidumbre sobre si será capaz de prolongar sus dos rachas históricas y termina con un fiestón por todo lo alto en el box del Aprilia Racing, donde ya se han acostumbrado no solo a las victorias, sino también a los dobletes con Jorge Martín. Lo hicieron en Brasil y han repetido en Estados Unidos.
Cinco victorias consecutivas es un hito que el siglo XXI tenía reservado solo a sus dos grandes iconos: Valentino Rossi y Marc Márquez. Hasta que Marco Bezzecchi, con su aspecto desenfadado, se ha colado en una mesa a la que no parecía estar invitado, se ha sentado a comer y no piensa parar hasta haber devorado la guinda final de la tarta: el título.
Cinco victorias en las que ha liderado de principio a fin, pulverizando el récord de vueltas lideradas que Jorge Lorenzo (desde que se tienen registros fehacientes de vueltas lideradas) ostentaba desde el curso 2015. Un récord que parecía a salvo cuando ‘Bez’ fue sancionado con dos puestos en parrilla por rodar lento en la trazada durante la Q2, lo que le relegaba a la cuarta posición.
Marco Bezzecchi ha arrasado en Estados Unidos y suma cinco victorias seguidas
Pero no. Su fantástica salida le hizo recuperar esas dos posiciones, y un pequeño error de Pedro Acosta -con el que llegó a tocarse bordeando el desastre- le abrió las puertas de un liderato que ya no soltaría hasta la mismísima línea de meta. Como una semana atrás en Goiania, un mes atrás en Buriram o el pasado noviembre en el Ricardo Tormo y en el Algarve.
La sensación es que da igual lo que suceda en qualy o la primera vuelta. De alguna forma, en el primer paso por meta, el primer número en aparecer va a ser el 72. Exactamente el mismo que la cruza también en primer lugar 40 minutos después junto a la bandera a cuadros.
Y, sin embargo, Marco Bezzecchi no está totalmente feliz ni satisfecho. No lo estuvo en Tailandia, no lo estuvo en Brasil y tampoco en Estados Unidos.
Marco Bezzecchi en el podio del GP de Estados Unidos de MotoGP 2026
El motivo está en los Sprint. Esa carrera corta -cuya duración es un tercio de la dominical-, implementada hace tres años en MotoGP, está trayendo de cabeza al líder de Aprilia.
Dos caídas y un cuarto puesto que suponen un déficit de una treintena de puntos, lo que hace que su tiranía dominicalno se haya visto traducida en un holgado liderato: apenas cuatro puntos sobre Jorge Martín, 21 respecto a Pedro Acosta y ‘solo’ 36 respecto a un Marc Márquez al que le ha pasado casi de todo.
Unas diferencias demasiado exiguas para su dominio en la carrera tradicional, que están dejando un poso agridulce en el paladar de un Marco Bezzecchi que sabe que inmaculada racha dominical no durará siempre y que, si quiere que su impresionante dominio se traduzca en ver su nombre en la placa del trofeo de MotoGP, no puede dejar escapar tantos puntos por el camino y que debe empezar a sumar 37 puntos por gran premio.