¿De qué sirve poner énfasis en temas de educación conductiva y seguridad vial si quienes tienen que dar el ejemplo ignoran ciertas acciones en beneficio de un lucro publicitario? La seguridad nunca tiene que verse comprometida por razones comerciales, por eso es un tema que MotoGP y todos sus responsables deberían analizar con premura.
Uno de los primeros en justificar qué pudo haber sucedido y por qué en el accidente durante la vuelta de formación para el Gran Premio de Malasia de Moto3 fue Francesco Bagnaia. Al momento de hacer un resumen de su carrera, ‘Pecco’ optó por expresar su verdadera preocupación: “Moto3 y Moto2 ya no realizan sus sesiones de ‘warm-up’, por lo que los pilotos tienen que ser capaces de hacer esa vuelta de reconocimiento de menos de tres minutos para poder pasar por boxes y hacer otra”.
“Van a la grilla de partida sin conocer las condiciones de la pista, sin saber si la moto tiene problemas y tienen que averiguarlo todo en esa vuelta. Al parecer, Dettwiler tuvo un problema y, si hubiera hecho el ‘warm-up’, se hubiera dado cuenta antes. Rueda, al salir de esa curva, tal vez estaba concentrado en la siguiente y no esperaba encontrar un piloto delante suyo transitando tan despacio. Es difícil entender la dinámica exacta y quizás nunca nos lo digan. En MotoGP hacemos esa vuelta muy lenta para no gastar combustible, puede pasar cualquier cosa pero, haciendo el ‘warm-up’, no necesitamos hacer esas dos vueltas en caliente para entender si las cosas van bien”.
Las imágenes del accidente son pavorosas. “No hay nada más peligroso en las carreras que los choques con una gran diferencia de velocidad”, recuerda el colega Mat Oxley en su columna de MotorSport. “El accidente de Moto3 en Sepang fue así. Una moto se movía lentamente, por la razón que sea, fue embestida por otra que se movía a gran velocidad. Ejemplos de situaciones trágicas derivadas de colisiones como esa abundan: así perdieron la vida el norteamericano Bubba Shobert, durante el Gran Premio de Estados Unidos de 1989, y el alemán Reinhold Roth, durante el GP de Yugoslavia de 1990 de 250 cc”.
“También, el propio Marc Márquez protagonizó una situación similar, cuando en Australia de 2011 y mientras intentaba definir la corona de Moto2 en su primer año en la categoría, impactó desde atrás al asiático Ratthapark Wilairot. Ambos tuvieron suerte de evitar lesiones graves, aunque el español quedó con secuelas importantes”.
“Durante la vuelta de reconocimiento de Moto3, Noah Dettwiler rodaba a baja velocidad, aparentemente con un problema técnico, cuando José Antonio Rueda lo embistió a toda velocidad. Rueda escapó con una fractura en la mano y otras lesiones menores, mientras que Dettwiler se encuentra en estado grave y actualmente está siendo sometido a múltiples cirugías en Kuala Lumpur”.
“¿Qué se puede hacer para evitar más accidentes de este tipo? Los factores que contribuyeron fueron el probable problema técnico de Dettwiler y posiblemente un momento de despiste de Rueda, quien pudo haber estado revisando su tablero para asegurarse de que todo estuviera bien con su moto mientras se dirigía a la parrilla”.
La solución que propone Oxley es (tal como lo solicitó Bagnaia) “restablecer las sesiones de ‘tanques llenos’ del domingo para Moto3 y Moto2 que se eliminaron a principios de 2023 para dar lugar al desfile de pilotos de MotoGP, como parte del esfuerzo de Dorna por mejorar la experiencia de los aficionados”.
Desde entonces, recuerda el periodista británico: “Muchos en el paddock se opusieron a esta medida ya que la principal razón para las sesiones de ‘warm-up’ es la seguridad. La mayoría de los equipos desmontan sus motos, total o parcialmente, después de la clasificación del sábado, por lo que es importante que se pueda comprobar el correcto funcionamiento de las máquinas antes de la carrera. Esto aplica para todas las motos, pero en especial a las que sufrieron daños en accidentes durante la clasificación. Hoy, los pilotos de Moto3 o Moto2 que terminan el sábado con un accidente llegan a la parrilla sin estar seguros de si sus motos están al 100 % listas para competir”.
Las sesiones matutinas del domingo para Moto2 y Moto3 deberían restablecerse inmediatamente, porque la seguridad nunca debe verse comprometida por razones comerciales.
Y, por otro lado, también surge otra pregunta: “¿Debería haberse celebrado la carrera de Moto3 del domingo tras el accidente de Rueda y Dettwiler? Muchos pilotos, incluido Pecco Bagnaia, opinaron que no”, explica Oxley y lo grafica con más declaraciones del italiano de Ducati: “Dejar que pilotos jóvenes compitan después de ver helicópteros llevándose a dos de sus compañeros no es la solución ideal. Nunca lo entenderé”.
El análisis final, entonces, pasa por que Dorna Sports, su empresa matriz, Formula One Group, su empresa propietaria, Liberty Media, y hasta la mismísima FIM (Federación Internacional de Motociclismo) necesitan replantear detenidamente aquello que están llevando adelante, porque estas son razones importantes por las que deben reconsiderar su actitud respecto de la seguridad.
Se preparaba MotoGP para una pretemporada de lo más animado en lo que se refiere a la ‘silly season’. Con la inmensa mayoría de pilotos terminando contrato a finales de este 2026 y el nuevo reglamento técnico en el horizonte de 2027, todo estaba servido para llegar al GP inaugural de Tailandia con un buen puñado de fichajes confirmados.
Y así parecía ser cuando Aprilia anunció la renovación de Marco Bezzecchi hasta 2028, allá por el lejano mes de febrero. Desde entonces, el número de comunicados oficiales sobre fichajes y renovaciones asciende exactamente a cero. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos meses ha tenido lugar un constante goteo de confirmaciones oficiosas sobre movimientos de la más diversa índole, especialmente desde los compañeros de Diario As y Motorsport.
Lo que sucede no es ningún secreto: los cinco constructores que conforman la categoría (Honda, Yamaha, Ducati, Aprilia y KTM) terminan también su contrato con el campeonato en este 2026, y se están haciendo fuertes para negociar una mejoría en las condiciones de cara al contrato que les vinculará a MotoGP durante el próximo lustro: de 2027 a 2031.
Como medida de presión, han acordado dejar en borradores los comunicados de los movimientos de cara al próximo curso. No está claro si Aprilia se saltó ese acuerdo o si lo alcanzaron tras el anuncio de la renovación de Bezzecchi, pero sí es evidente que hay un bloqueo organizado desde entonces. Y ya van más de dos meses.
Todo esto ha generado una situación un tanto surrealista: prácticamente todo el mundo sabe ya que Pedro Acosta se unirá a Marc Márquez en Ducati, que Fabio Quartararo vestirá los colores de Honda y Jorge Martín los de Yamaha, que Pecco Bagnaia ha firmado cuatro años con Aprilia o que Álex Márquez pondrá rumbo a KTM.
Marc Márquez y Pedro Acosta durante el duelo al sprint en el pasado GP de Tailandia.
También es ya evidente que Ducati recolocará a Fermín Aldeguer en el VR46, que HRC ha atado a David Alonso y que Dani Holgado saltará con Gresini, donde todo apunta que volverá Enea Bastianini. También se entiende que Trackhouse seguirá con Ai Ogura y Raúl Fernández, y coge cada vez más fuerza el rumor de que Tech3 dejará KTM por Honda, lo que permitirá al ala dorada poner seis motos en parrilla e intentar retener a Joan Mir y Luca Marini, que también ha sonado para Yamaha.
Si asumimos también que Fabio Di Giannantonio seguirá en VR46 y que Johann Zarco, Diogo Moreira y Toprak Razgatlioglu tienen contrato en vigor (aunque estos dos últimos podrían moverse de equipo dentro de la fábrica), la parrilla de MotoGP 2027 parece completamente cerrada a falta de dos asientos en Yamaha, donde además Izan Guevara suena fuerte para el Pramac.
Y, sin embargo, solamente Bezzecchi y Zarco están oficialmente confirmados en marca y equipo; generándose así una surrealista paradoja: el goteo de noticias ha ido llenando de agua el mercado de MotoGP, pero el bloqueo de las marcas está actuando a modo de dique, convirtiendo la ‘silly season’ en un pantano a punto de desbordar. Cuando se abran las compuertas, se prevé una cascada de comunicados.
En fin, de momento esto es lo que hay. Es bastante probable que acaben bailando algunos nombres, pero todo hace pensar que la parrilla de MotoGP 2027 será algo muy parecido a esto:
Marco Bezzecchi está de dulce los domingos. Cada carrera empieza con la incertidumbre sobre si será capaz de prolongar sus dos rachas históricas y termina con un fiestón por todo lo alto en el box del Aprilia Racing, donde ya se han acostumbrado no solo a las victorias, sino también a los dobletes con Jorge Martín. Lo hicieron en Brasil y han repetido en Estados Unidos.
Cinco victorias consecutivas es un hito que el siglo XXI tenía reservado solo a sus dos grandes iconos: Valentino Rossi y Marc Márquez. Hasta que Marco Bezzecchi, con su aspecto desenfadado, se ha colado en una mesa a la que no parecía estar invitado, se ha sentado a comer y no piensa parar hasta haber devorado la guinda final de la tarta: el título.
Cinco victorias en las que ha liderado de principio a fin, pulverizando el récord de vueltas lideradas que Jorge Lorenzo (desde que se tienen registros fehacientes de vueltas lideradas) ostentaba desde el curso 2015. Un récord que parecía a salvo cuando ‘Bez’ fue sancionado con dos puestos en parrilla por rodar lento en la trazada durante la Q2, lo que le relegaba a la cuarta posición.
Marco Bezzecchi ha arrasado en Estados Unidos y suma cinco victorias seguidas
Pero no. Su fantástica salida le hizo recuperar esas dos posiciones, y un pequeño error de Pedro Acosta -con el que llegó a tocarse bordeando el desastre- le abrió las puertas de un liderato que ya no soltaría hasta la mismísima línea de meta. Como una semana atrás en Goiania, un mes atrás en Buriram o el pasado noviembre en el Ricardo Tormo y en el Algarve.
La sensación es que da igual lo que suceda en qualy o la primera vuelta. De alguna forma, en el primer paso por meta, el primer número en aparecer va a ser el 72. Exactamente el mismo que la cruza también en primer lugar 40 minutos después junto a la bandera a cuadros.
Y, sin embargo, Marco Bezzecchi no está totalmente feliz ni satisfecho. No lo estuvo en Tailandia, no lo estuvo en Brasil y tampoco en Estados Unidos.
Marco Bezzecchi en el podio del GP de Estados Unidos de MotoGP 2026
El motivo está en los Sprint. Esa carrera corta -cuya duración es un tercio de la dominical-, implementada hace tres años en MotoGP, está trayendo de cabeza al líder de Aprilia.
Dos caídas y un cuarto puesto que suponen un déficit de una treintena de puntos, lo que hace que su tiranía dominicalno se haya visto traducida en un holgado liderato: apenas cuatro puntos sobre Jorge Martín, 21 respecto a Pedro Acosta y ‘solo’ 36 respecto a un Marc Márquez al que le ha pasado casi de todo.
Unas diferencias demasiado exiguas para su dominio en la carrera tradicional, que están dejando un poso agridulce en el paladar de un Marco Bezzecchi que sabe que inmaculada racha dominical no durará siempre y que, si quiere que su impresionante dominio se traduzca en ver su nombre en la placa del trofeo de MotoGP, no puede dejar escapar tantos puntos por el camino y que debe empezar a sumar 37 puntos por gran premio.