El cuarto episodio del año para WorldSBK disputado en territorio británico tuvo de todo. Un doblete inesperado, nuevo líder provisional y hasta una vuelta fantástica con piso húmedo.
Luego de un paréntesis obligado por la pandemia de COVID-19 durante 2020, el Campeonato del Mundo FIM Superbike regresó al emblemático trazado de Donington Park para vivir un fin de semana de acción con tres carreras que tuvieron de todo a raíz de las diferentes condiciones de el asfalto que generó el clima.
El fantástico paso de Toprak Razgatlioglu por Gran Bretaña comenzó a encaminarse el viernes, cuando a pesar de no ser el más rápido en los entrenamientos porque le anularon su última vuelta, cerró el día estampando su firma en un contrato de renovación con Yamaha por otros dos años (hasta 2023), con lo que alejó todos los rumores de un supuesto “pase” a MotoGP.
La lluvia del sábado por la mañana trajo algunas complicaciones, ya que mientras Jonathan Rea marcaba con Kawasaki su cuarta pole consecutiva en 2021, el turco no pudo elaborar un giro aceptable su Yamaha y quedó en el puesto 13, para largar bastante atrás en la Race1.
Pero largar allí y que el clima mejorara sirvió para concebir (o refrescar) un mito sobre Donington, la lluvia, y las primeras vueltas. Razgatlioglu salió como un rayo cuando se apagó el semáforo y desde el cajón 13 encaró ¡quinto! la primera curva y ya estaba segundo en octava (Coppice) por detrás de Rea, a quien superó en el transcurso de la segunda vuelta. Sí, un inicio muy parecido al del legendario brasileño Ayrton Senna en el Gran Premio de Europa de F1 de 1993, en este mismo escenario, cuando tras clasificar cuarto con un McLaren en inferioridad de prestaciones, quedó quinto en la largada bajo un aguacero y comenzó una remontada infernal que lo llevó a superar (en esa primera vuelta) a Michael Schumacher (Benetton), Karl Wendlinger (Sauber), Damon Hill y Alain Prost (sobre los fantásticos Williams de aquel año).
El sábado, ni bien quedó al frente, Razgatlioglu comenzó a imprimir su ritmo sobre un piso que se iba secando, ya no miró más hacia atrás, y se adjudicó con autoridad la Race1. Segundo arribó en solitario Jonathan Rea (Kawasaki), justo por delante de un apretado y peleado pelotón integrado por su compañero Alex Lowes, Tom Sykes, Michael Van Der Mark (ambas BMW) y Ron Haslam (Honda). Integrante de ese lote también fue en un momento Garrett Gerloff, pero el americano tuvo una caída con su Yamaha, quedó en el fondo y remontó hasta terminar séptimo.
Todo parecía volver a la normalidad el domingo por la mañana. Pese a la incertidumbre por el estado del asfalto (cayó un fuerte chaparrón minutos antes), la carrera fue prácticamente lineal con Jonathan Rea ganado de punta a punta la SuperPoleRace, escoltado por las BMW de Sykes y Van Der Mark, mientras que Razgatlioglu remontaba hasta la sexta colocación y Redding se equivocaba feo al calzar su Ducati con gomas para lluvia (casi todos optaron por intermedias) y finalizaba en el puesto 18.
La obra de arte de Razgatlioglu tendría su punto culminante en la Race2, cuando desde el sexto cajón saltó a los escapes de Rea ni bien se apagó el semáforo y a partir de entonces entabló un duelo con el británico que sería determinante para la actualidad del campeonato. Al igual que en la carrera del sábado, el turco superó a Rea en la primera ocasión que tuvo, pero en la vuelta 10 el vigente campeón aprovechó un error de Toprak en Coppice (aquella famosa curva 8) para retomar el mando de la carrera. Sin embargo, al giro siguiente, las posibilidades de Rea de conseguir la victoria se esfumaron al cometer un error e irse al suelo, irónicamente en esa misma curva y todo quedó para Razgatlioglu.
Victoria y liderazgo provisional del campeonato. Rea pudo levantar su Kawasaki ZX-10RR, se reincorporó y terminó en la vigésima posición; en tanto que los escoltas del turco en el podio fueron Garrett Gerloff (Yamaha) y Tom Sykes (BMW), y el Top10 se completó con Redding (Ducati), Van Der Mark (BMW), Lowes (Kawasaki), Davies (Ducati), Rinaldi (Ducati), Haslam (Honda) y Bautista (Honda).
La próxima fecha será a fines de julio, cuando se dispute en Assen la tradicional cita de Países Bajos.
La 49ª edición de las 24 Heures Moto du Mans dejó una marca imborrable para el motociclismo argentino: Leandro ‘Tati’ Mercado se convirtió en el primer piloto nacional en ganar la mítica prueba, coronando un fin de semana perfecto junto al equipo YART Yamaha Official EWC (#1).
El conjunto austríaco, integrado por el cordobés Mercado, el checo Karel Hanika y el alemán Marvin Fritz, había comenzado la cita con una pole position impecable, aunque la carrera no tardó en ponerlos a prueba. Una mala salida relegó a la Yamaha #1 fuera del Top5 en las primeras vueltas, obligando a una larga noche de recuperación en un escenario exigente, con temperaturas que descendieron hasta los 4 °C.
El amanecer trajo el punto de quiebre. La BMW M 1000 RR del BMW Motorrad World Endurance (#37), líder durante 16 horas bajo los mandos de Michael Van Der Mark, Markus Reiterberger y Steven Odendaal, comenzó a ceder tras una caída, una penalización por un toque en la curva 7 y un posterior problema mecánico que terminó por desinflar sus aspiraciones. Con su principal rival comprometido, los muchachos del YART administraron con solidez una ventaja que osciló entre cuatro y seis vueltas para sellar la victoria y darle a Yamaha su sexto triunfo en Le Mans.
El YZF-R1 ganadora completó 859 vueltas (3.595 km) y superó por cinco giros a la Suzuki GSX -R 1000 R del Yoshimura SERT Motul (#12) de Gregg Black, Étienne Masson y Dan Linfoot, mientras que el tercer escalón del podio quedó para la Kawasaki ZX10-RR del Kawasaki Webike Trickstar (#11) de Román Ramos, Christian Gamarino y Gregory Leblanc, quienes arribaron a once vueltas de los ganadores. De las 60 máquinas que largaron, solo 40 lograron ver la bandera a cuadros.
Más allá del resultado deportivo global, la jornada quedará en la historia por el logro de Leandro Mercado. Nunca antes un piloto argentino había conseguido pole y victoria en Le Mans dentro de la categoría mayor del Mundial de Resistencia.
El cordobés ya había hecho historia en 2025 con un triunfo en la categoría Stock en las míticas 8 Horas de Suzuka, pero esta vez lo logró en la élite del FIM Endurance World Championship, en una de las pruebas más emblemáticas del calendario mundial.
Un triunfo que trasciende lo deportivo y que coloca a ‘Tati’ Mercado en un lugar de privilegio dentro del motociclismo argentino e internacional.
Se preparaba MotoGP para una pretemporada de lo más animado en lo que se refiere a la ‘silly season’. Con la inmensa mayoría de pilotos terminando contrato a finales de este 2026 y el nuevo reglamento técnico en el horizonte de 2027, todo estaba servido para llegar al GP inaugural de Tailandia con un buen puñado de fichajes confirmados.
Y así parecía ser cuando Aprilia anunció la renovación de Marco Bezzecchi hasta 2028, allá por el lejano mes de febrero. Desde entonces, el número de comunicados oficiales sobre fichajes y renovaciones asciende exactamente a cero. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos meses ha tenido lugar un constante goteo de confirmaciones oficiosas sobre movimientos de la más diversa índole, especialmente desde los compañeros de Diario As y Motorsport.
Lo que sucede no es ningún secreto: los cinco constructores que conforman la categoría (Honda, Yamaha, Ducati, Aprilia y KTM) terminan también su contrato con el campeonato en este 2026, y se están haciendo fuertes para negociar una mejoría en las condiciones de cara al contrato que les vinculará a MotoGP durante el próximo lustro: de 2027 a 2031.
Como medida de presión, han acordado dejar en borradores los comunicados de los movimientos de cara al próximo curso. No está claro si Aprilia se saltó ese acuerdo o si lo alcanzaron tras el anuncio de la renovación de Bezzecchi, pero sí es evidente que hay un bloqueo organizado desde entonces. Y ya van más de dos meses.
Todo esto ha generado una situación un tanto surrealista: prácticamente todo el mundo sabe ya que Pedro Acosta se unirá a Marc Márquez en Ducati, que Fabio Quartararo vestirá los colores de Honda y Jorge Martín los de Yamaha, que Pecco Bagnaia ha firmado cuatro años con Aprilia o que Álex Márquez pondrá rumbo a KTM.
Marc Márquez y Pedro Acosta durante el duelo al sprint en el pasado GP de Tailandia.
También es ya evidente que Ducati recolocará a Fermín Aldeguer en el VR46, que HRC ha atado a David Alonso y que Dani Holgado saltará con Gresini, donde todo apunta que volverá Enea Bastianini. También se entiende que Trackhouse seguirá con Ai Ogura y Raúl Fernández, y coge cada vez más fuerza el rumor de que Tech3 dejará KTM por Honda, lo que permitirá al ala dorada poner seis motos en parrilla e intentar retener a Joan Mir y Luca Marini, que también ha sonado para Yamaha.
Si asumimos también que Fabio Di Giannantonio seguirá en VR46 y que Johann Zarco, Diogo Moreira y Toprak Razgatlioglu tienen contrato en vigor (aunque estos dos últimos podrían moverse de equipo dentro de la fábrica), la parrilla de MotoGP 2027 parece completamente cerrada a falta de dos asientos en Yamaha, donde además Izan Guevara suena fuerte para el Pramac.
Y, sin embargo, solamente Bezzecchi y Zarco están oficialmente confirmados en marca y equipo; generándose así una surrealista paradoja: el goteo de noticias ha ido llenando de agua el mercado de MotoGP, pero el bloqueo de las marcas está actuando a modo de dique, convirtiendo la ‘silly season’ en un pantano a punto de desbordar. Cuando se abran las compuertas, se prevé una cascada de comunicados.
En fin, de momento esto es lo que hay. Es bastante probable que acaben bailando algunos nombres, pero todo hace pensar que la parrilla de MotoGP 2027 será algo muy parecido a esto:
Marco Bezzecchi está de dulce los domingos. Cada carrera empieza con la incertidumbre sobre si será capaz de prolongar sus dos rachas históricas y termina con un fiestón por todo lo alto en el box del Aprilia Racing, donde ya se han acostumbrado no solo a las victorias, sino también a los dobletes con Jorge Martín. Lo hicieron en Brasil y han repetido en Estados Unidos.
Cinco victorias consecutivas es un hito que el siglo XXI tenía reservado solo a sus dos grandes iconos: Valentino Rossi y Marc Márquez. Hasta que Marco Bezzecchi, con su aspecto desenfadado, se ha colado en una mesa a la que no parecía estar invitado, se ha sentado a comer y no piensa parar hasta haber devorado la guinda final de la tarta: el título.
Cinco victorias en las que ha liderado de principio a fin, pulverizando el récord de vueltas lideradas que Jorge Lorenzo (desde que se tienen registros fehacientes de vueltas lideradas) ostentaba desde el curso 2015. Un récord que parecía a salvo cuando ‘Bez’ fue sancionado con dos puestos en parrilla por rodar lento en la trazada durante la Q2, lo que le relegaba a la cuarta posición.
Marco Bezzecchi ha arrasado en Estados Unidos y suma cinco victorias seguidas
Pero no. Su fantástica salida le hizo recuperar esas dos posiciones, y un pequeño error de Pedro Acosta -con el que llegó a tocarse bordeando el desastre- le abrió las puertas de un liderato que ya no soltaría hasta la mismísima línea de meta. Como una semana atrás en Goiania, un mes atrás en Buriram o el pasado noviembre en el Ricardo Tormo y en el Algarve.
La sensación es que da igual lo que suceda en qualy o la primera vuelta. De alguna forma, en el primer paso por meta, el primer número en aparecer va a ser el 72. Exactamente el mismo que la cruza también en primer lugar 40 minutos después junto a la bandera a cuadros.
Y, sin embargo, Marco Bezzecchi no está totalmente feliz ni satisfecho. No lo estuvo en Tailandia, no lo estuvo en Brasil y tampoco en Estados Unidos.
Marco Bezzecchi en el podio del GP de Estados Unidos de MotoGP 2026
El motivo está en los Sprint. Esa carrera corta -cuya duración es un tercio de la dominical-, implementada hace tres años en MotoGP, está trayendo de cabeza al líder de Aprilia.
Dos caídas y un cuarto puesto que suponen un déficit de una treintena de puntos, lo que hace que su tiranía dominicalno se haya visto traducida en un holgado liderato: apenas cuatro puntos sobre Jorge Martín, 21 respecto a Pedro Acosta y ‘solo’ 36 respecto a un Marc Márquez al que le ha pasado casi de todo.
Unas diferencias demasiado exiguas para su dominio en la carrera tradicional, que están dejando un poso agridulce en el paladar de un Marco Bezzecchi que sabe que inmaculada racha dominical no durará siempre y que, si quiere que su impresionante dominio se traduzca en ver su nombre en la placa del trofeo de MotoGP, no puede dejar escapar tantos puntos por el camino y que debe empezar a sumar 37 puntos por gran premio.