Kawasaki Racing Team presentó sus máquinas oficiales y gráficos para la nueva temporada del Campeonato Mundial FIM de Superbikes en el lanzamiento del equipo en Barcelona, el último paso antes de que la acción en la pista se reanude en Phillip Island a fin de mes.
La alineación oficial de Kawasaki Heavy Industries contará con el cinco veces campeón de WorldSBK Jonathan Rea a bordo de la última especificación de carrera de la Ninja ZX-10RR. A él se une la flamante incorporación para la temporada 2020, Alex Lowes.
El lanzamiento tuvo lugar en la sede central europea de KRT, con los elementos en el escenario animados por el presentador del paddock de WorldSBK, Michael Hill, dentro de los talleres que fueron fundamentales para impulsar a los pilotos de Kawasaki a la cima en las últimas temporadas.
Al final de las entrevistas en el escenario, realizadas en sofás y en forma de un programa de chat de televisión nocturno, se mostró el último paquete de decoración y patrocinio en una pantalla de video, justo antes de que salieran las portadas de la Ninja ZX-10RR.
Con las pruebas de invierno en Europa ahora completas, en los colores monocromáticos habituales de las pruebas de invierno, Jonathan Rea finalmente resplandeció en sus nuevos cueros en el lanzamiento del equipo.
Con el equipo ahora empacando para la primera de las 13 fechas que conformarán la temporada 2020, la primera prueba oficial de WorldSBK tendrá lugar en Phillip Island, el lunes 24 y el martes 25 de febrero. El fin de semana de carrera en Australia comenzará el viernes 28 de febrero y finalizará el domingo, el primer día de marzo.
Marco Bezzecchi está de dulce los domingos. Cada carrera empieza con la incertidumbre sobre si será capaz de prolongar sus dos rachas históricas y termina con un fiestón por todo lo alto en el box del Aprilia Racing, donde ya se han acostumbrado no solo a las victorias, sino también a los dobletes con Jorge Martín. Lo hicieron en Brasil y han repetido en Estados Unidos.
Cinco victorias consecutivas es un hito que el siglo XXI tenía reservado solo a sus dos grandes iconos: Valentino Rossi y Marc Márquez. Hasta que Marco Bezzecchi, con su aspecto desenfadado, se ha colado en una mesa a la que no parecía estar invitado, se ha sentado a comer y no piensa parar hasta haber devorado la guinda final de la tarta: el título.
Cinco victorias en las que ha liderado de principio a fin, pulverizando el récord de vueltas lideradas que Jorge Lorenzo (desde que se tienen registros fehacientes de vueltas lideradas) ostentaba desde el curso 2015. Un récord que parecía a salvo cuando ‘Bez’ fue sancionado con dos puestos en parrilla por rodar lento en la trazada durante la Q2, lo que le relegaba a la cuarta posición.
Marco Bezzecchi ha arrasado en Estados Unidos y suma cinco victorias seguidas
Pero no. Su fantástica salida le hizo recuperar esas dos posiciones, y un pequeño error de Pedro Acosta -con el que llegó a tocarse bordeando el desastre- le abrió las puertas de un liderato que ya no soltaría hasta la mismísima línea de meta. Como una semana atrás en Goiania, un mes atrás en Buriram o el pasado noviembre en el Ricardo Tormo y en el Algarve.
La sensación es que da igual lo que suceda en qualy o la primera vuelta. De alguna forma, en el primer paso por meta, el primer número en aparecer va a ser el 72. Exactamente el mismo que la cruza también en primer lugar 40 minutos después junto a la bandera a cuadros.
Y, sin embargo, Marco Bezzecchi no está totalmente feliz ni satisfecho. No lo estuvo en Tailandia, no lo estuvo en Brasil y tampoco en Estados Unidos.
Marco Bezzecchi en el podio del GP de Estados Unidos de MotoGP 2026
El motivo está en los Sprint. Esa carrera corta -cuya duración es un tercio de la dominical-, implementada hace tres años en MotoGP, está trayendo de cabeza al líder de Aprilia.
Dos caídas y un cuarto puesto que suponen un déficit de una treintena de puntos, lo que hace que su tiranía dominicalno se haya visto traducida en un holgado liderato: apenas cuatro puntos sobre Jorge Martín, 21 respecto a Pedro Acosta y ‘solo’ 36 respecto a un Marc Márquez al que le ha pasado casi de todo.
Unas diferencias demasiado exiguas para su dominio en la carrera tradicional, que están dejando un poso agridulce en el paladar de un Marco Bezzecchi que sabe que inmaculada racha dominical no durará siempre y que, si quiere que su impresionante dominio se traduzca en ver su nombre en la placa del trofeo de MotoGP, no puede dejar escapar tantos puntos por el camino y que debe empezar a sumar 37 puntos por gran premio.
El regreso del Gran Premio de Brasil, después de 22 años, terminó siendo una mezcla incómoda entre espectáculo global y organización fallida. El Autódromo Internacional de Goiânia expuso sus debilidades desde el inicio: un socavón en plena recta principal retrasó la carrera más de una hora y obligó a reparaciones de emergencia, mientras que el deterioro del asfalto en la zona rápida entre las curvas 11 y 12 puso en duda la continuidad del evento.
“Algunos atribuyeron el socavón a las fuertes lluvias, pero la temporada de lluvias en Goainia se extiende de octubre a abril. En otras palabras, las fuertes lluvias en esta época del año son lo habitual, no la excepción. Además, un circuito de carreras no debería derrumbarse así. Fin de la historia”, citó Mat Oxley en su columna post Gran Premio.
La decisión de acortar la carrera de 31 a 23 vueltas dejó en evidencia que el fin de semana se había convertido en un ejercicio de supervivencia más que en una cita de élite.
“Fue una decisión de último minuto sin precedentes: los equipos y pilotos fueron informados solo después de haberse reunido en la parrilla de salida. Dos días de minucioso trabajo de preparación, esfumados así como así. Pilotos y equipos se sintieron profundamente defraudados, así que ¿quién tuvo la culpa? El informe geotécnico, obligatorio para todas las construcciones de circuitos, debería haber advertido sobre el riesgo de hundimiento del terreno. Además, la mezcla de asfalto debería haber sido lo suficientemente buena como para durar al menos un fin de semana. MotoGP falló en ambos aspectos”, continuó analizando y estableciendo su crítica el columnista británico de MotorSport (a quien nos sumamos por completo).
En medio de ese caos, Aprilia encontró la forma de brillar. Marco Bezzecchi transformó un viernes complicado en una actuación impecable el domingo, liderando de principio a fin para lograr su primera victoria en Brasil y su cuarta consecutiva.
El italiano no solo igualó rachas históricas de Valentino Rossi (2005: Jerez, Le Mans, Mugello, Catalunya), Marc Márquez (2014: Qatar, Austin, Argentina, Jerez), Jorge Lorenzo (2015: Jerez, Le Mans, Mugello, Catalunya) y Pecco Bagnaia (2022: Assen, Silverstone, Red Bull Ring, Misano), sino que además se convirtió en el primer piloto de Aprilia en alcanzar cinco triunfos en la categoría reina. Jorge Martín completó el 1-2 y regresó al podio tras 490 días, consolidando un momento deportivo que la marca de Noale no había vivido jamás.
Detrás de ellos, Fabio Di Giannantonio y Marc Márquez protagonizaron una de las batallas más intensas del fin de semana, condicionada por un asfalto que castigaba a todos por igual. La pista rota, las piedras sueltas y la incertidumbre constante fueron parte del menú de un Gran Premio que abrió más interrogantes que certezas sobre la preparación del circuito y la responsabilidad de MotoGP en la supervisión técnica.
Pero si algo quedó claro en Goiânia es que la Aprilia RS-GP atraviesa un estado de forma excepcional. Con diez victorias en MotoGP, cuatro consecutivas y dos pilotos liderando el campeonato, Aprilia sale de Brasil fortalecida mientras el resto del paddock mira hacia COTA con una duda inevitable: ¿seguirá este dominio cuando Michelin cambie el neumático trasero? Y, del otro lado, ¿podrá Márquez recuperar terreno en uno de sus circuitos predilectos?
Párrafo aparte para los pilotos argentinos: tanto Valentín Perrone (KTM Tech3) como Marco Morelli (Aspar Team) fueron protagonistas en Moto3. Ambos pelearon por la pole el sábado, concretaron un inédito 1-2 en carrera el domingo y finalmente batallaron por posiciones de podio. Al caer la bandera de cuadros, Morelli fue tercero y Perrone séptimo.
Brasil dejó caos, polémica y un circuito bajo la lupa. Pero también dejó una certeza imposible de ignorar: Aprilia atraviesa el punto más alto de su historia en MotoGP.
¿Hay un nuevo orden en el Campeonato del Mundo?
Este fin de semana, en COTA, nos sacaremos esa duda…