Luego de una metódica carrera, imponiendo su propio ritmo y guardándose un resto para el momento de la definición, Álvaro Bautista logró una contundente victoria en la Race1 del fin de semana en el circuito de Estoril, de 4.182 metros de extensión.
Desde el momento de la largada, el español se mantuvo al margen de la lucha por la punta entre Toprak Razgatlioglu y Jonathan Rea, quienes mantuvieron un cerrado duelo por la vanguardia. Promediando la competencia, y mientras esa disputa se hacía cada vez más dura, Bautista se fue acercando paulatinamente hasta acortar los casi 3 segundos que los líderes habían logrado de distancia. Un error de Rea en el giro 16 le abrió la puerta al piloto del Aruba.it Racing Ducati para trepar a la segunda posición y obtener así la chance de ir a presionar también a Razgatlioglu. Esa presión se intensificó en los dos últimos giros y terminó por dar resultado en los metros finales, cuando con la bandera de cuadros a la vista Bautista superó a su rival y obtuvo el triunfo por apenas 126 milésimas.
Michael Rinaldi había largado bien al momento de apagarse el semáforo, pero debió transitar la primera curva del trazado por la parte de afuera, evitando así un contacto con otro competidor. Esa maniobra le hizo perder varias posiciones, por lo que su carrera fue en recuperación, desde el undécimo lugar al cabo del giro 1, para culminar en la novena posición.
En la competencia del sábado para WorldSuperSport, Nicoló Bulega tuvo un buen arranque desde el segundo cajón de la grilla de partida, pero promediando el primer giro cometió un error que lo sacó de la trayectoria ideal, perdiendo varias posiciones. A partir de ese momento, también recuperó imprimiendo un buen ritmo con la Panigale V2 y logró así alcanzar la tercera posición final para trepar al último escalón del podio.
“Estoy muy feliz, pese a que no fue una carrera sencilla. No fue bueno el tránsito por la primera curva y, al perder algunas posiciones, me costó volver a imponer un ritmo concentrado para enfocarme en el resto de la carrera. Después, cuando pude acercarme a los punteros, el entusiasmo por la chance de victoria me ayudó para concretar esa gran maniobra que fue la superación final”.
Michael Rinaldi (#21 Aruba.it Racing Ducati WSBK) – Race1 Puesto 6
“Lástima el percance en los primeros metros, porque las sensaciones siempre fueron positivas. La lucha en medio del pelotón siempre es áspera y por suerte pude mantener un buen ritmo sobre el final para culminar dentro del Top10”.
“Estoy muy satisfecho de cómo se dio la carrera. Obtener un podio siempre es un buen resultado aunque, de no mediar el error de la primera vuelta, la situación podría ser muy diferente. Es esta mi primera vez en este trazado, por lo que no está mal culminar en la tercera colocación”.
• Otro domingo de récord para Ducati Corse que, en el año del centenario de la
marca, alcanza las 100 victorias en MotoGP con el equipo oficial.
• En el mismo Gran Premio de Hungría, Marc Márquez alcanza las 100 victorias en
los mundiales y se relanza en la lucha por el campeonato.
El Ducati Lenovo Team selló un fin de semana perfecto en Balaton Park,
logrando su victoria número 100 en MotoGP gracias al triunfo de Marc Márquez.
El historial de éxitos para el equipo oficial Ducati en la máxima divisional se inició
en 2003 cuando Loris Capirossi prevaleció en el Gran Premio de Catalunya. A
partir de entonces, el listado de pilotos que le entregaron victorias al team de
fábrica se conforma de: Pecco Bagnaia (31), Casey Stoner (23), Andrea Dovizioso
(14), Marc Márquez (12), Loris Capirossi (7), Jack Miller (3), Jorge Lorenzo (3), Enea
Bastianini (3), Danilo Petrucci (2), Andrea Iannone (1) y Troy Bayliss (1).
Y el centésimo triunfo, en el año del centésimo aniversario, llegó tal como se
había imaginado, replicando el dominio ejercido por Marc Márquez en Hungría
durante 2025: Pole Position, éxito en la Sprint Race y victoria en el Gran Premio.
El piloto español partió bien desde la pole, evitó el caos producido en la curva 1
con un incidente que involucró a varios protagonistas y, si bien perdió el
liderazgo en la segunda vuelta, a partir del sexto giro fue reduciendo
progresivamente la diferencia con el puntero hasta superarlo. Volver a la punta
no fue sencillo, ya que se sucedieron varios intentos y recién la superación se
concretó en la vuelta 15; momento en el cual Marc Márquez comenzó a
escaparse para obtener así su primera victoria de Gran Premio de la temporada.
Francesco Bagnaia también pudo evitar el incidente en la primera curva y trabajó
hasta colocarse en la tercera posición, permitiéndose gestionar de la mejor
manera la situación para lograr su tercer podio consecutivo de 2026.
Del resto de los usuarios de Ducati en MotoGP, se rescata el séptimo puesto de
Iker Lecuona (reemplazo de Alex Márquez en el Gresini Racing); en tanto que su
eventual compañero Fermín Aldeguer se vio involucrado en el incidente de la
primera curva. También comprometidos con la situación caótica pero con margen
para recuperar, los integrantes del VR46 Racing Team, Fabio Di Giannantonio y
Franco Morbidelli, finalizaron la carrera en los puestos 12o y 14o,
respectivamente.
Al término de la octava fecha de la temporada 2026 de MotoGP, Fabio Di
Giannantonio sigue tercero en la tabla provisional al acumular 138 unidades,
Marc Márquez es quinto con 108 puntos y Francesco Bagnaia marcha séptimo, a
9 unidades de su compañero de equipo. El Ducati Lenovo Team es segundo en la
clasificación por equipos (207 puntos), mientras que Ducati es segunda en la
clasificación de constructores (225 puntos).
Los grandes momentos de la historia se alimentan de emociones; pero esas emociones requieren de una base estadística para trascender y quedar registrada en los libros.
Algo de esto se vivió en el Autodromo Internazionale del Mugello, justamente en el fin de semana que el trazado celebró su cincuentenario. Sí, 50 años desde que se inauguró en 1976.
Con el resultado puesto, aquellos que peinamos canas pensamos de inmediato en uno de los primeros recuerdos de Mugello y el fervor de su gente. Personalmente, se me vino a la mente el triunfo de Marcellino Lucchi con una Aprilia 250 en el GP de Italia de 1998. Sin embargo, aquella no fue la primera gran alegría de Noale en el trazado, ya que Max Biaggi puso una Aprilia en lo más alto del podio de la vieja clase intermedia el 11 de junio de 1995 y al año siguiente llegó el primer éxito en 125 cc, de la mano del germano Peter Öttl.
¿La primera victoria en la clase mayor? Este fin de semana, con un exultante Marco Bezzecchi ganando el Gran Premio (aunque el sábado los de Noale también celebraron con el triunfo de Raúl Fernández en la Sprint Race, con la moto del equipo satélite Trackhouse).
Un italiano, ganando en Italia, con una moto italiana. Un sueño absoluto para los casi 180.000 aficionados que abarrotaron las colinas de la Región de Toscana donde está enclavado el circuito. Sin embargo, ese privilegio ya lo había disfrutado Ducati, con Andrea Dovizioso en 2017, lo repitió con Danilo Petrucci en 2019 y lo confirmó con creces mediante el ‘triplete’ de Pecco Bagnaia entre 2022 y 2024.
Pero la gloria del fin de semana para Aprilia fue completa. Porque además de los éxitos en la Sprint Race y el Gran Premio, hay que sumar el nuevo 1-2 para la marca que generó Jorge Martín (el cuarto de esta temporada luego de los conseguidos en Goiânia, Austin y Le Mans).
También, fue histórico que por primera vez Aprilia cope todos los cajones de la primera fila (desbancando una vez más a Ducati luego de muchos años de supremacía).
El sábado, después que Jorge Martín estableciera un nuevo récord absoluto de velocidad para MotoGP en la FP2, alcanzando los 368,6 km/h (cifra que luego también igualó Bezzecchi en plena Sprint Race), la pole de ‘The Bez’ (con nuevo récord para el circuito) estuvo acompañada por los mejores tiempos de Fernández y Martín para lograr el memorable ‘triplete’.
Una ‘triplete’ que casi se repite en el resultado final del Gran Premio, ya que Ai Ogura (también con una Aprilia satélite), apretó la marcha de Pecco Bagnaia y llegó cuarto a tan sólo 34 milésimas con la caída de la bandera a cuadros (exhibida por otra de las grandes figuras del deporte motor que tiene hoy Italia, el joven Kimmi Antonelli, líder provisional del Mundial de Fórmula Uno).
Ganar el domingo fue lo máximo para Marco Bezzecchi: “Una victoria en Mugello fue un sueño que siempre tuve desde chico. Venía todos los años con mi padre, mi madre y mis hermanas a ver MotoGP, y soñaba con correr aquí algún día. Con el tiempo, ese sueño se transformó en el deseo de ganar. Y, lograrlo, es una sensación indescriptible, al igual que ver a todos los aficionados y al equipo tan felices y emocionados”.
Sí, fue un sueño, pero también un ejemplo de la persistencia y la tenacidad. Desde aquellos años de las RS 125 y 250 pintadas de negro que hacían vibrar a las multitudes (mucho antes de la llegada de Ducati), a este presente de gloria y victorias rumbo a un campeonato que está más que merecido.
Cincuenta años de historia que afloran con una emoción única e indescriptible. Bravissimo!!!