El piloto del equipo Repsol Honda suma la cuarta victoria de la temporada en la prueba de casa y es aún más líder del Mundial de X-Trial.
Ante un público entregado que no ha faltado a la prueba más esperada de la FIM X Trial World Championchip, la cuarta del calendario después de las disputadas en la isla de Reunión, Rennes y Budapest, Barcelona vivió una tarde apasionante con los mejores pilotos de trial Indoor del mundo.
Toni Bou y Adam Raga se han vuelto a ver las caras en el Palau Sant Jordi después de la última prueba disputada hace dos semanas en el Spot Arena de Budapest, donde Bou lograba su tercera victoria consecutiva del Mundial y Raga se posicionaba segundo.
La tarde empezó con un espectáculo de música y luz que hizo vibrar a los asistentes, para dar paso a la primera ronda clasificatoria que contó con 8 pilotos (los 5 permanentes del Mundial) o el que es lo mismo: Toni Bou, Adam Raga, Jaime Busto, Benoit Bincaz y Gabriel Marcelli junto a los 3 pilotos invitados, Miquel Gelabert, Jeroni Fajardo y Jorge Casales.
Toni Bou
Cada uno hizo frente a las 6 zonas diferentes habilitadas en la pista del Palau, entre las que no han faltado zonas naturales formadas per troncos y piedras, zonas metálicas y una espectacular zona montada en la grada.
Finalmente, Adam Raga con 6 puntos, lideró esta primera vuelta seguido por Toni Bou con 9 puntos y el francés Benoit Bincaz con 13 puntos. Los pilotos con más puntos, y que por tanto fueron eliminados, fueron el debutante en Barcelona Gabriel Marcelli y Miquel Gelabert.
Pasada la media parte del evento, se iniciaba la segunda vuelta con los 6 pilotos clasificados afrontando 5 de las 6 zonas. El primero fue Toni Bou, que saldó su ronda con 12 puntos, liderando y clasificándose directamente para la final.
El piloto de Montesa protagonizó la anécdota de la jornada cuando después de un “fiasco” tuvo que cambiar la moto en plena actuación. Bincaz, en segunda posición, y Fajardo, le siguieron en la clasificación, quedando este último eliminado.
Adam Raga
El segundo grupo liderado por Adam Raga vio como el piloto de Ulldecona se imponía con 9 puntos, mientras que Jaime Busto quedaba eliminado en esta ronda. Así, Jorge Casales y Benoit Bincaz lucharon por un bronce que fue finalmente a manos de Casales.
El momento más esperado de la tarde llegaba pocos minutos después de las 19h, cuando Toni Bou y Adam Raga se veían las caras en la gran final.
Después de la victoria lograda por Raga en la edición de 2019 de la prueba barcelonesa, rompiendo así la hegemonía de Toni Bou a lo largo de 11 años consecutivos imponiéndose en el Palau, Raga demostraba su instinto ganador anotándose su 6ª victoria en Barcelona.
Esta 43ª edición recuperó el nombre de Toni Bou como ganador. Una final de lo más emocionante con un Bou pletórico, que llegó con cuatro puntos en la última zona, haciendo vibrar el Palau Sant Jordi.
Podio Barcelona
Raga se llevó un “fiasco” en la cuarta zona que hizo que el de Ulldecona viera frustrada su segunda victoria consecutiva en el Palau. El de Piera continúa invicto en el Campeonato Mundial X-Trial, sumando la cuarta victoria de las cuatro carreras disputadas.
Toni Bou dijo: “En primer lugar felicito a Adam porque ganó la primera y segunda vuelta. En la final saqué lo mejor de mí. Tuve que cambiar de moto y me sentí muy cómodo. Aún pueden pasar muchas cosas en el Mundial, pero sumar victorias es lo mejor para ganarlo».
«Barcelona es la mejor prueba del mundo, afinamos en la final porque acabé con 4 puntos; salí primero y pude meterle presión”, agregó Bou.
Adam Raga expresó: “Estoy compitiendo contra el mejor de la historia y logré ganarle en la primera y segunda vuelta, pero cometí un error de cálculo en la final, pero estoy contento del nivel que tuvimos hoy”.
Jorge Casales comentó: “Estoy muy contento, es una prueba muy especial, cerca de casa. Es mi primer podio en el Mundial, con una nueva moto y un nuevo equipo. Seguiré trabajando para poder seguir a estas dos bestias”.
La próxima cita será en Bilbao el próximo 15 de febrero.
Fuente y fotos: Prensa Trial Indoor Solo Moto de Barcelona
La 49ª edición de las 24 Heures Moto du Mans dejó una marca imborrable para el motociclismo argentino: Leandro ‘Tati’ Mercado se convirtió en el primer piloto nacional en ganar la mítica prueba, coronando un fin de semana perfecto junto al equipo YART Yamaha Official EWC (#1).
El conjunto austríaco, integrado por el cordobés Mercado, el checo Karel Hanika y el alemán Marvin Fritz, había comenzado la cita con una pole position impecable, aunque la carrera no tardó en ponerlos a prueba. Una mala salida relegó a la Yamaha #1 fuera del Top5 en las primeras vueltas, obligando a una larga noche de recuperación en un escenario exigente, con temperaturas que descendieron hasta los 4 °C.
El amanecer trajo el punto de quiebre. La BMW M 1000 RR del BMW Motorrad World Endurance (#37), líder durante 16 horas bajo los mandos de Michael Van Der Mark, Markus Reiterberger y Steven Odendaal, comenzó a ceder tras una caída, una penalización por un toque en la curva 7 y un posterior problema mecánico que terminó por desinflar sus aspiraciones. Con su principal rival comprometido, los muchachos del YART administraron con solidez una ventaja que osciló entre cuatro y seis vueltas para sellar la victoria y darle a Yamaha su sexto triunfo en Le Mans.
El YZF-R1 ganadora completó 859 vueltas (3.595 km) y superó por cinco giros a la Suzuki GSX -R 1000 R del Yoshimura SERT Motul (#12) de Gregg Black, Étienne Masson y Dan Linfoot, mientras que el tercer escalón del podio quedó para la Kawasaki ZX10-RR del Kawasaki Webike Trickstar (#11) de Román Ramos, Christian Gamarino y Gregory Leblanc, quienes arribaron a once vueltas de los ganadores. De las 60 máquinas que largaron, solo 40 lograron ver la bandera a cuadros.
Más allá del resultado deportivo global, la jornada quedará en la historia por el logro de Leandro Mercado. Nunca antes un piloto argentino había conseguido pole y victoria en Le Mans dentro de la categoría mayor del Mundial de Resistencia.
El cordobés ya había hecho historia en 2025 con un triunfo en la categoría Stock en las míticas 8 Horas de Suzuka, pero esta vez lo logró en la élite del FIM Endurance World Championship, en una de las pruebas más emblemáticas del calendario mundial.
Un triunfo que trasciende lo deportivo y que coloca a ‘Tati’ Mercado en un lugar de privilegio dentro del motociclismo argentino e internacional.
Se preparaba MotoGP para una pretemporada de lo más animado en lo que se refiere a la ‘silly season’. Con la inmensa mayoría de pilotos terminando contrato a finales de este 2026 y el nuevo reglamento técnico en el horizonte de 2027, todo estaba servido para llegar al GP inaugural de Tailandia con un buen puñado de fichajes confirmados.
Y así parecía ser cuando Aprilia anunció la renovación de Marco Bezzecchi hasta 2028, allá por el lejano mes de febrero. Desde entonces, el número de comunicados oficiales sobre fichajes y renovaciones asciende exactamente a cero. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos meses ha tenido lugar un constante goteo de confirmaciones oficiosas sobre movimientos de la más diversa índole, especialmente desde los compañeros de Diario As y Motorsport.
Lo que sucede no es ningún secreto: los cinco constructores que conforman la categoría (Honda, Yamaha, Ducati, Aprilia y KTM) terminan también su contrato con el campeonato en este 2026, y se están haciendo fuertes para negociar una mejoría en las condiciones de cara al contrato que les vinculará a MotoGP durante el próximo lustro: de 2027 a 2031.
Como medida de presión, han acordado dejar en borradores los comunicados de los movimientos de cara al próximo curso. No está claro si Aprilia se saltó ese acuerdo o si lo alcanzaron tras el anuncio de la renovación de Bezzecchi, pero sí es evidente que hay un bloqueo organizado desde entonces. Y ya van más de dos meses.
Todo esto ha generado una situación un tanto surrealista: prácticamente todo el mundo sabe ya que Pedro Acosta se unirá a Marc Márquez en Ducati, que Fabio Quartararo vestirá los colores de Honda y Jorge Martín los de Yamaha, que Pecco Bagnaia ha firmado cuatro años con Aprilia o que Álex Márquez pondrá rumbo a KTM.
Marc Márquez y Pedro Acosta durante el duelo al sprint en el pasado GP de Tailandia.
También es ya evidente que Ducati recolocará a Fermín Aldeguer en el VR46, que HRC ha atado a David Alonso y que Dani Holgado saltará con Gresini, donde todo apunta que volverá Enea Bastianini. También se entiende que Trackhouse seguirá con Ai Ogura y Raúl Fernández, y coge cada vez más fuerza el rumor de que Tech3 dejará KTM por Honda, lo que permitirá al ala dorada poner seis motos en parrilla e intentar retener a Joan Mir y Luca Marini, que también ha sonado para Yamaha.
Si asumimos también que Fabio Di Giannantonio seguirá en VR46 y que Johann Zarco, Diogo Moreira y Toprak Razgatlioglu tienen contrato en vigor (aunque estos dos últimos podrían moverse de equipo dentro de la fábrica), la parrilla de MotoGP 2027 parece completamente cerrada a falta de dos asientos en Yamaha, donde además Izan Guevara suena fuerte para el Pramac.
Y, sin embargo, solamente Bezzecchi y Zarco están oficialmente confirmados en marca y equipo; generándose así una surrealista paradoja: el goteo de noticias ha ido llenando de agua el mercado de MotoGP, pero el bloqueo de las marcas está actuando a modo de dique, convirtiendo la ‘silly season’ en un pantano a punto de desbordar. Cuando se abran las compuertas, se prevé una cascada de comunicados.
En fin, de momento esto es lo que hay. Es bastante probable que acaben bailando algunos nombres, pero todo hace pensar que la parrilla de MotoGP 2027 será algo muy parecido a esto:
Marco Bezzecchi está de dulce los domingos. Cada carrera empieza con la incertidumbre sobre si será capaz de prolongar sus dos rachas históricas y termina con un fiestón por todo lo alto en el box del Aprilia Racing, donde ya se han acostumbrado no solo a las victorias, sino también a los dobletes con Jorge Martín. Lo hicieron en Brasil y han repetido en Estados Unidos.
Cinco victorias consecutivas es un hito que el siglo XXI tenía reservado solo a sus dos grandes iconos: Valentino Rossi y Marc Márquez. Hasta que Marco Bezzecchi, con su aspecto desenfadado, se ha colado en una mesa a la que no parecía estar invitado, se ha sentado a comer y no piensa parar hasta haber devorado la guinda final de la tarta: el título.
Cinco victorias en las que ha liderado de principio a fin, pulverizando el récord de vueltas lideradas que Jorge Lorenzo (desde que se tienen registros fehacientes de vueltas lideradas) ostentaba desde el curso 2015. Un récord que parecía a salvo cuando ‘Bez’ fue sancionado con dos puestos en parrilla por rodar lento en la trazada durante la Q2, lo que le relegaba a la cuarta posición.
Marco Bezzecchi ha arrasado en Estados Unidos y suma cinco victorias seguidas
Pero no. Su fantástica salida le hizo recuperar esas dos posiciones, y un pequeño error de Pedro Acosta -con el que llegó a tocarse bordeando el desastre- le abrió las puertas de un liderato que ya no soltaría hasta la mismísima línea de meta. Como una semana atrás en Goiania, un mes atrás en Buriram o el pasado noviembre en el Ricardo Tormo y en el Algarve.
La sensación es que da igual lo que suceda en qualy o la primera vuelta. De alguna forma, en el primer paso por meta, el primer número en aparecer va a ser el 72. Exactamente el mismo que la cruza también en primer lugar 40 minutos después junto a la bandera a cuadros.
Y, sin embargo, Marco Bezzecchi no está totalmente feliz ni satisfecho. No lo estuvo en Tailandia, no lo estuvo en Brasil y tampoco en Estados Unidos.
Marco Bezzecchi en el podio del GP de Estados Unidos de MotoGP 2026
El motivo está en los Sprint. Esa carrera corta -cuya duración es un tercio de la dominical-, implementada hace tres años en MotoGP, está trayendo de cabeza al líder de Aprilia.
Dos caídas y un cuarto puesto que suponen un déficit de una treintena de puntos, lo que hace que su tiranía dominicalno se haya visto traducida en un holgado liderato: apenas cuatro puntos sobre Jorge Martín, 21 respecto a Pedro Acosta y ‘solo’ 36 respecto a un Marc Márquez al que le ha pasado casi de todo.
Unas diferencias demasiado exiguas para su dominio en la carrera tradicional, que están dejando un poso agridulce en el paladar de un Marco Bezzecchi que sabe que inmaculada racha dominical no durará siempre y que, si quiere que su impresionante dominio se traduzca en ver su nombre en la placa del trofeo de MotoGP, no puede dejar escapar tantos puntos por el camino y que debe empezar a sumar 37 puntos por gran premio.